En este momento mis ánimos están por los suelos… he perdido la fe que le tenía a ciertas cosas, entre ellas a mí.
Me siento acorralada, obligada a dar tanto cuando no tengo nada.
Siento que la gente me exige, que para merecer algo o a alguien tengo que tener ciertas cosas o ser cierta persona… Aquello de lo superficial me agobia, la sociedad exige a las mujeres un patrón estético tan difícil de alcanzar que parece imposible… se tiene que dar tanto para llegar, y cuando estás tan cerca que puedes ver tu meta, la gente empieza a escupirte en la cara.
Sé que no me entienden, ni siquiera yo lo hago… pero no sé como expresarlo.
Se que no soy lo mejor del mundo... quizás y soy de lo peor, en realidad no lo sé.
He hecho demasiado por la perfección, sacrificios que han traído logros que nadie reconoce, a veces, pienso que esa perfección que persigo en realidad no existe y que me estoy pasando del límite.
Ya ni siquiera conozco mis límites… mis límites de hacerme daño a mi misma, de mis deseos incontrolables, límites de mi depresión, de mi locura. Me asusto, creo que ni siquiera yo me conozco.
Fui educada para tener grandes aspiraciones, para ser siempre la mejor… y eso trato de hacer, ser la mejor en todo, por que si no lo eres ¿Entonces quien eres?
Se que suena absurdo para algunos de ustedes, pero mi mente se ha obsesionado/idiotizado/convencido (como les parezca más conveniente) hasta el grado de creer que si no soy perfecta no soy suficiente, si no soy suficiente no soy merecedora de ser feliz, y si no soy feliz, ¿Para que vivir?...
Todo está en la perfección.
Obsesión
Bueno, dejemos mi lado emociona y pasemos a mi vida cotidiana…
Alejandra vino de Monterrey a visitarme, después que le conté algunos problemillas que me guardaba en el bolsillo (No era mi intención dar lástima al tal grado que se sintiera obligada a venir)
Me la he pasado bien con ella… me hacía falta hablar, llorar, reír.
Cuando la veo me siento relajada, olvido por un momento toda esa mierda que me rodea...
Ayer fuimos al cine. Gab, Ale y yo, vimos "Los 4 fantásticos" Mala película… muy mala.
Salimos de la sala de cine y estaba lloviendo como nunca… la ciudad se inundó pues no fue hecha para esta clase de lluvias.
Tomamos un taxi, el cual tuvo una falla mecánica y se detuvo a media carretera, tuvimos que tomar otro… nos mojamos por completo, me moría de frío y solo quería entrar a un lugar seco, por lo que la desesperación no me dejo pensar y me hizo olvidar un billete en el taxi.
Llegamos a casa, vimos tv un rato, me pelee con Gab (Si es que se le puede llamar una pelea) y se fue caminando bajo la lluvia (No me pregunten como) pues no quiso aceptar dinero mio para irse en Taxi.
¿Qué vida tan patética no?
De rato llegaron por Ale, y lo demás es historia…